Cuajado y forma de los racimos

Estamos en una época crucial en el desarrollo del ciclo vegetativo de la vid.

La energía creada y acumulada durante el invierno, en el suelo, aparece de manera espectacular en estos meses primaverales.

Después de la Eclosión, la apertura de las yemas a su nuevo estadio, comienza la fase de luz, de calor, la floración, el cuajado.

Los pámpanos crecen sin dilación y ajustándose al tipo de cultivo buscan colonizar el cielo. Rectos e indemnes trepan y trepan en busca de sol. Su objetivo es conseguir el máximo de superficie foliar expuesta, es decir, quieren crear hojas y hoja,s para que sus racimos puedan madurar y madurar.

La altitud de los pámpanos y su porte, bien sea erguido o pendulante, al igual que la forma, número y posición de sus racimos, que también pueden ser cónicos, con alas o más compactos, va a depender de varios factores. Los genéticos propios de cada variedad, que de manera preformada aparecen microscópicamente, en las yemas latentes que encontramos en la fase de reposo de la vid, y en su madera lignificada, vamos, en el sarmiento.

Ahora mismo y al mismo tiempo que vemos crecer las plantas, ya la vid asegura su procreación, creando también las yemas que en su interior contienen sus pámpanos y racimos microformados, de los que el año que viene daremos, seguro, muy buena cuenta.

En segundo lugar, el crecimiento, vigor, aspecto, número de entrenudos, hojas, … y sobre todo el tamaño de los racimos y de sus bayas, va a depender de las prácticas culturales. Bien éstas sean perennes, como consecuencia del marco de plantación, por ejemplo, o inducidas por las citadas prácticas que se realicen, antes, durante y después del ciclo cada año.

Un marco estrecho como el del proyecto enTreDicho, 0,70m x 1m o el de alguna parcela de Vinazares, 1m x 1m y a 1500 m de altitud, generan una competencia radicular tan exagerada, que como consecuencia de fenómenos hormonales, que tienen su génesis en el sistema radicular, la planta es capaz de autoregularse y producir racimos sueltos (el mejor insecticida del mundo-mundial) de pequeño tamaño y con granos, bayas de menos de 1 gramo de peso, mi máxima obsesión.

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